Carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses
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Capítulo 1
- 1:1
- PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo,
- 1:2
- A los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz á vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesucristo.
- 1:3
- Damos gracias al Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, siempre orando por vosotros:
- 1:4
- Habiendo oído vuestra fe en Cristo Jesús, y el amor que tenéis á todos los santos,
- 1:5
- A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual habéis oído ya por la palabra verdadera del evangelio:
- 1:6
- El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica y crece, como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,
- 1:7
- Como habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, el cual es un fiel ministro de Cristo á favor vuestro;
- 1:8
- El cual también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.
- 1:9
- Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia;
- 1:10
- Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios:
- 1:11
- Corroborados de toda fortaleza, conforme á la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo;
- 1:12
- Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz:
- 1:13
- Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo;
- 1:14
- En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados:
- 1:15
- El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura.
- 1:16
- Porque por Él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por Él y para Él.
- 1:17
- Y Él es antes de todas las cosas, y por Él todas las cosas subsisten:
- 1:18
- Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; Él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado.
- 1:19
- Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud,
- 1:20
- Y por Él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos.
- 1:21
- A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado
- 1:22
- En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de Él:
- 1:23
- Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.
- 1:24
- Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;
- 1:25
- De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fué dada en orden á vosotros, para que cumpla la palabra de Dios;
- 1:26
- A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado á sus santos:
- 1:27
- A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria:
- 1:28
- El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús:
- 1:29
- En lo cual aun trabajo, combatiendo según la operación de Él, la cual obra en mí poderosamente.
Col 1:1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, y Timoteo el
hermano,
Col 1:2 a los santos de Colosas, hermanos fieles en Cristo. Gracia a
vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre.
Col 1:3 Damos gracias sin cesar a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
por vosotros en nuestras oraciones,
Col 1:4 al tener noticia de vuestra fe en Cristo Jesús y de la caridad que
tenéis con todos los santos,
Col 1:5 a causa de la esperanza que os está reservada en los cielos y acerca
de la cual fuisteis ya instruidos por la Palabra de la verdad, el Evangelio,
Col 1:6 que llegó hasta vosotros, y fructifica y crece entre vosotros lo
mismo que en todo el mundo, desde el día en que oísteis y conocisteis la
gracia de Dios en la verdad:
Col 1:7 tal como os la enseñó Epafras, nuestro querido consiervo y fiel
ministro de Cristo, en lugar nuestro,
Col 1:8 el cual nos informó también de vuestro amor en el Espíritu.
Col 1:9 Por eso, tampoco nosotros dejamos de rogar por vosotros desde el día
que lo oímos, y de pedir que lleguéis al pleno conocimiento de su voluntad
con toda sabiduría e inteligencia espiritual,
Col 1:10 para que viváis de una manera digna del Señor, agradándole en todo,
fructificando en toda obra buena y creciendo en el conocimiento de Dios;
Col 1:11 confortados con toda fortaleza por el poder de su gloria, para toda
constancia en el sufrimiento y paciencia; dando con alegría
Col 1:12 gracias al Padre que os ha hecho aptos para participar en la
herencia de los santos en la luz.
Col 1:13 El nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al Reino del
Hijo de su amor,
Col 1:14 en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados.
Col 1:15 El es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda la creación,
Col 1:16 porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la
tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los
Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él,
Col 1:17 él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su
consistencia.
Col 1:18 El es también la Cabeza del Cuerpo, de la Iglesia: El es el
Principio, el Primogénito de entre los muertos, para que sea él el primero
en todo,
Col 1:19 pues Dios tuvo a bien hacer residir en él toda la Plenitud,
Col 1:20 y reconciliar por él y para él todas las cosas, pacificando,
mediante la sangre de su cruz, lo que hay en la tierra y en los cielos.
Col 1:21 Y a vosotros, que en otro tiempo fuisteis extraños y enemigos, por
vuestros pensamientos y malas obras,
Col 1:22 os ha reconciliado ahora, por medio de la muerte en su cuerpo de
carne, para presentaros santos, inmaculados e irreprensibles delante de El;
Col 1:23 con tal que permanezcáis sólidamente cimentados en la fe, firmes e
inconmovibles en la esperanza del Evangelio que oísteis, que ha sido
proclamado a toda criatura bajo el cielo y del que yo, Pablo, he llegado a
ser ministro.
Col 1:24 Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y
completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de
su Cuerpo, que es la Iglesia,
Col 1:25 de la cual he llegado a ser ministro, conforme a la misión que Dios
me concedió en orden a vosotros para dar cumplimiento a la Palabra de Dios,
Col 1:26 al Misterio escondido desde siglos y generaciones, y manifestado
ahora a sus santos,
Col 1:27 a quienes Dios quiso dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria
de este misterio entre los gentiles, que es Cristo entre vosotros, la
esperanza de la gloria,
Col 1:28 al cual nosotros anunciamos, amonestando e instruyendo a todos los
hombres con toda sabiduría, a fin de presentarlos a todos perfectos en
Cristo.
Col 1:29 Por esto precisamente me afano, luchando con la fuerza de Cristo
que actúa poderosamente en mí.
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Capítulo 2
- 2:1
- PORQUE quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne;
- 2:2
- Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo;
- 2:3
- En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.
- 2:4
- Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas.
- 2:5
- Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
- 2:6
- Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él:
- 2:7
- Arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias.
- 2:8
- Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no según Cristo:
- 2:9
- Porque en Él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente:
- 2:10
- Y en Él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad:
- 2:11
- En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo;
- 2:12
- Sepultados juntamente con Él en la bautismo, en el cual también resucitasteis con Él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.
- 2:13
- Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con Él, perdonándoos todos los pecados,
- 2:14
- Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;
- 2:15
- Y despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo.
- 2:16
- Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados:
- 2:17
- Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo.
- 2:18
- Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto á los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne,
- 2:19
- Y no teniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto por las ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios.
- 2:20
- Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis á ordenanzas,
- 2:21
- Tales como, No manejes, ni gustes, ni aun toques,
- 2:22
- (Las cuales cosas son todas para destrucción en el uso mismo), en conformidad á mandamientos y doctrinas de hombres?
- 2:23
- Tales cosas tienen á la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.
Col 2:1 Quiero que sepáis qué dura lucha estoy sosteniendo por vosotros y
por los de Laodicea, y por todos los que no me han visto personalmente,
Col 2:2 para que sus corazones reciban ánimo y, unidos íntimamente en el
amor, alcancen en toda su riqueza la plena inteligencia y perfecto
conocimiento del Misterio de Dios,
Col 2:3 en el cual están ocultos todos los tesoros de la sabiduría y de la
ciencia.
Col 2:4 Os digo esto para que nadie os seduzca con discursos capciosos.
Col 2:5 Pues, si bien estoy corporalmente ausente, en espíritu me hallo con
vosotros, alegrándome de ver vuestra armonía y la firmeza de vuestra fe en
Cristo.
Col 2:6 Vivid, pues, según Cristo Jesús, el Señor, tal como le habéis
recibido;
Col 2:7 enraizados y edificados en él; apoyados en la fe, tal como se os
enseñó, rebosando en acción de gracias.
Col 2:8 Mirad que nadie os esclavice mediante la vana falacia de una
filosofía, fundada en tradiciones humanas, según los elementos del mundo y
no según Cristo.
Col 2:9 Porque en él reside toda la Plenitud de la Divinidad corporalmente,
Col 2:10 y vosotros alcanzáis la plenitud en él, que es la Cabeza de todo
Principado y de toda Potestad;
Col 2:11 en él también fuisteis circuncidados con la circuncisión no
quirúrgica, sino mediante el despojo de vuestro cuerpo mortal, por la
circuncisión en Cristo.
Col 2:12 Sepultados con él en el bautismo, con él también habéis resucitado
por la fe en la acción de Dios, que resucitó de entre los muertos.
Col 2:13 Y a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y en vuestra
carne incircuncisa, os vivificó juntamente con él y nos perdonó todos
nuestros delitos.
Col 2:14 Canceló la nota de cargo que había contra nosotros, la de las
prescripciones con sus cláusulas desfavorables, y la suprimió clavándola en
la cruz.
Col 2:15 Y, una vez despojados los Principados y las Potestades, los exhibió
públicamente, incorporándolos a su cortejo triunfal.
Col 2:16 Por tanto, que nadie os critique por cuestiones de comida o bebida,
o a propósito de fiestas, de novilunios o sábados.
Col 2:17 Todo esto es sombra de lo venidero; pero la realidad es el cuerpo
de Cristo.
Col 2:18 Que nadie os prive del premio a causa del gusto por ruines
prácticas, del culto de los ángeles, obsesionado por lo que vio, vanamente
hinchado por su mente carnal,
Col 2:19 en lugar de mantenerse unido a la Cabeza, de la cual todo el
Cuerpo, por medio de junturas y ligamentos, recibe nutrición y cohesión,
para realizar su crecimiento en Dios.
Col 2:20 Una vez que habéis muerto con Cristo a los elementos del mundo ¿por
qué sujetaros, como si aún vivierais en el mundo, a preceptos como
Col 2:21 «no tomes», «no gustes», «no toques»,
Col 2:22 cosas todas destinadas a perecer con el uso y debidas a preceptos y
doctrinas puramente humanos?
Col 2:23 Tales cosas tienen una apariencia de sabiduría por su piedad
afectada, sus mortificaciones y su rigor con el cuerpo; pero sin valor
alguno contra la insolencia de la carne.
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Capítulo 3
- 3:1
- SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.
- 3:2
- Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
- 3:3
- Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
- 3:4
- Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria.
- 3:5
- Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría:
- 3:6
- Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión.
- 3:7
- En las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas.
- 3:8
- Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca.
- 3:9
- No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
- 3:10
- Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo crió;
- 3:11
- Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos.
- 3:12
- Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;
- 3:13
- Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
- 3:14
- Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección.
- 3:15
- Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.
- 3:16
- La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.
- 3:17
- Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por Él.
- 3:18
- Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor.
- 3:19
- Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas.
- 3:20
- Hijos, obedeced á vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor.
- 3:21
- Padres, no irritéis á vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo.
- 3:22
- Siervos, obedeced en todo á vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo á Dios:
- 3:23
- Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;
- 3:24
- Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.
- 3:25
- Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere; que no hay acepción de personas.
Col 3:1 Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de
arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.
Col 3:2 Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra.
Col 3:3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios.
Col 3:4 Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros
apareceréis gloriosos con él.
Col 3:5 Por tanto, mortificad vuestros miembros terrenos: fornicación,
impureza, pasiones, malos deseos y la codicia, que es una idolatría,
Col 3:6 todo lo cual atrae la cólera de Dios sobre los rebeldes,
Col 3:7 y que también vosotros practicasteis en otro tiempo, cuando vivíais
entre ellas.
Col 3:8 Mas ahora, desechad también vosotros todo esto: cólera, ira, maldad,
maledicencia y palabras groseras, lejos de vuestra boca.
Col 3:9 No os mintáis unos a otros. Despojaos del hombre viejo con sus
obras,
Col 3:10 y revestíos del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un
conocimiento perfecto, según la imagen de su Creador,
Col 3:11 donde no hay griego y judío; circuncisión e incircuncisión;
bárbaro, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todo y en todos.
Col 3:12 Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de
entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre, paciencia,
Col 3:13 soportándoos unos a otros y perdonándoos mutuamente, si alguno
tiene queja contra otro. Como el Señor os perdonó, perdonaos también
vosotros.
Col 3:14 Y por encima de todo esto, revestíos del amor, que es el vínculo de
la perfección.
Col 3:15 Y que la paz de Cristo presida vuestros corazones, pues a ella
habéis sido llamados formando un solo Cuerpo. Y sed agradecidos.
Col 3:16 La palabra de Cristo habite en vosotros con toda su riqueza;
instruíos y amonestaos con toda sabiduría, cantad agradecidos, himnos y
cánticos inspirados,
Col 3:17 y todo cuanto hagáis, de palabra y de boca, hacedlo todo en el
nombre del Señor Jesús, dando gracias por su medio a Dios Padre.
Col 3:18 Mujeres, sed sumisas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.
Col 3:19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
Col 3:20 Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a
Dios en el Señor.
Col 3:21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan
apocados.
Col 3:22 Esclavos, obedeced en todo a vuestros amos de este mundo, no porque
os vean, como quien busca agradar a los hombres; sino con sencillez de
corazón, en el temor del Señor.
Col 3:23 Todo cuanto hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no
para los hombres,
Col 3:24 conscientes de que el Señor os dará la herencia en recompensa. El
Amo a quien servís es Cristo.
Col 3:25 El que obre la injusticia, recibirá conforme a esa injusticia; que
no hay acepción de personas.
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Capítulo 4
- 4:1
- AMOS, haced lo que es justo y derecho con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis amo en los cielos.
- 4:2
- Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias:
- 4:3
- Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso,
- 4:4
- Para que lo manifieste como me conviene hablar.
- 4:5
- Andad en sabiduría para con los extraños, redimiendo el tiempo.
- 4:6
- Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.
- 4:7
- Todos mis negocios os hará saber Tichîco, hermano amado y fiel ministro y consiervo en el Señor:
- 4:8
- El cual os he enviado á esto mismo, para que entienda vuestros negocios, y consuele vuestros corazones;
- 4:9
- Con Onésimo, amado y fiel hermano, el cual es de vosotros. Todo lo que acá pasa, os harán saber.
- 4:10
- Aristarchô, mi compañero en la prisión, os saluda, y Marcos, el sobrino de Bernabé (acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere á vosotros, recibidle),
- 4:11
- Y Jesús, el que se llama Justo; los cuales son de la circuncisión: éstos solos son los que me ayudan en el reino de Dios, y me han sido consuelo.
- 4:12
- Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y cumplidos en todo lo que Dios quiere.
- 4:13
- Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis.
- 4:14
- Os saluda Lucas, el médico amado, y Demas.
- 4:15
- Saludad á los hermanos que están en Laodicea, y á Nimfas, y á la iglesia que está en su casa.
- 4:16
- Y cuando esta carta fuere leída entre vosotros, haced que también sea leída en la iglesia de los Laodicenses; y la de Laodicea que la leáis también vosotros.
- 4:17
- Y decid á Archîpo: Mira que cumplas el ministerio que has recibido del Señor.
- 4:18
- La salutación de mi mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén. Escrita de Roma á los Colosenses; enviada con Tichîco y Onésimo.
Col 4:1 Amos, dad a vuestros esclavos lo que es justo y equitativo,
teniendo presente que también vosotros tenéis un Amo en el cielo.
Col 4:2 Sed perseverantes en la oración, velando en ella con acción de
gracias;
Col 4:3 orad al mismo tiempo también por nosotros para que Dios nos abra
una puerta a la Palabra, y podamos anunciar el Misterio de Cristo, por
cuya causa estoy yo encarcelado,
Col 4:4 para darlo a conocer anunciándolo como debo hacerlo.
Col 4:5 Portaos prudentemente con los de fuera, aprovechando bien el
tiempo presente.
Col 4:6 Que vuestra conversación sea siempre amena, sazonada con sal,
sabiendo responder a cada cual como conviene.
Col 4:7 En cuanto a mí, de todo os informará Tíquico, el hermano
querido, fiel ministro y consiervo en el Señor,
Col 4:8 a quien os envío expresamente para que sepáis de nosotros y
consuele vuestros corazones.
Col 4:9 Y con él a Onésimo, el hermano fiel y querido compatriota
vuestro. Ellos os informarán de todo cuanto aquí sucede.
Col 4:10 Os saludan Aristarco, mi compañero de cautiverio, y Marcos,
primo de Bernabé, acerca del cual recibisteis ya instrucciones. Si va a
vosotros, dadle buena acogida.
Col 4:11 Os saluda también Jesús, llamado Justo; son los únicos de la
circuncisión que colaboran conmigo por el Reino de Dios y que han sido
para mí un consuelo.
Col 4:12 Os saluda Epafras, vuestro compatriota, siervo de Cristo Jesús,
que se esfuerza siempre a favor vuestro en sus oraciones, para que os
mantengáis perfectos cumplidores de toda voluntad divina.
Col 4:13 Yo soy testigo de lo mucho que se afana por vosotros, por los
de Laodicea y por los de Hierápolis.
Col 4:14 Os saluda Lucas, el médico querido, y Demás.
Col 4:15 Saludad a los hermanos de Laodicea, a Ninfas y la Iglesia de su
casa.
Col 4:16 Una vez que hayáis leído esta carta entre vosotros, procurad
que sea también leída en la Iglesia de Laodicea. Y por vuestra parte
leed vosotros la que os venga de Laodicea.
Col 4:17 Decid a Arquipo: «Considera el ministerio que recibiste en el
Señor, para que lo cumplas».
Col 4:18 El saludo va de mi mano, Pablo. Acordaos de mis cadenas. La
gracia sea con vosotros.
- 1:1
- PABLO, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo,
- 1:2
- A los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz á vosotros de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesucristo.
- 1:3
- Damos gracias al Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, siempre orando por vosotros:
- 1:4
- Habiendo oído vuestra fe en Cristo Jesús, y el amor que tenéis á todos los santos,
- 1:5
- A causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual habéis oído ya por la palabra verdadera del evangelio:
- 1:6
- El cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica y crece, como también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad,
- 1:7
- Como habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, el cual es un fiel ministro de Cristo á favor vuestro;
- 1:8
- El cual también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.
- 1:9
- Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia;
- 1:10
- Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, fructificando en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios:
- 1:11
- Corroborados de toda fortaleza, conforme á la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo;
- 1:12
- Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz:
- 1:13
- Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo;
- 1:14
- En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados:
- 1:15
- El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura.
- 1:16
- Porque por Él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por Él y para Él.
- 1:17
- Y Él es antes de todas las cosas, y por Él todas las cosas subsisten:
- 1:18
- Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; Él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado.
- 1:19
- Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud,
- 1:20
- Y por Él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que está en la tierra como lo que está en los cielos.
- 1:21
- A vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora empero os ha reconciliado
- 1:22
- En el cuerpo de su carne por medio de muerte, para haceros santos, y sin mancha, é irreprensibles delante de Él:
- 1:23
- Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído; el cual es predicado á toda criatura que está debajo del cielo; del cual yo Pablo soy hecho ministro.
- 1:24
- Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia;
- 1:25
- De la cual soy hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fué dada en orden á vosotros, para que cumpla la palabra de Dios;
- 1:26
- A saber, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, mas ahora ha sido manifestado á sus santos:
- 1:27
- A los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas de la gloria de este misterio entre los Gentiles; que es Cristo en vosotros la esperanza de gloria:
- 1:28
- El cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesús:
- 1:29
- En lo cual aun trabajo, combatiendo según la operación de Él, la cual obra en mí poderosamente.
- 2:1
- PORQUE quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne;
- 2:2
- Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo;
- 2:3
- En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.
- 2:4
- Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas.
- 2:5
- Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
- 2:6
- Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él:
- 2:7
- Arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis aprendido, creciendo en ella con hacimiento de gracias.
- 2:8
- Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no según Cristo:
- 2:9
- Porque en Él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente:
- 2:10
- Y en Él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad:
- 2:11
- En el cual también sois circuncidados de circuncisión no hecha con manos, con el despojamiento del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncisión de Cristo;
- 2:12
- Sepultados juntamente con Él en la bautismo, en el cual también resucitasteis con Él, por la fe de la operación de Dios que le levantó de los muertos.
- 2:13
- Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con Él, perdonándoos todos los pecados,
- 2:14
- Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;
- 2:15
- Y despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo.
- 2:16
- Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados:
- 2:17
- Lo cual es la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo.
- 2:18
- Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto á los ángeles, metiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado en el sentido de su propia carne,
- 2:19
- Y no teniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo, alimentado y conjunto por las ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios.
- 2:20
- Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis á ordenanzas,
- 2:21
- Tales como, No manejes, ni gustes, ni aun toques,
- 2:22
- (Las cuales cosas son todas para destrucción en el uso mismo), en conformidad á mandamientos y doctrinas de hombres?
- 2:23
- Tales cosas tienen á la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.
- 3:1
- SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.
- 3:2
- Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
- 3:3
- Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.
- 3:4
- Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria.
- 3:5
- Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría:
- 3:6
- Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión.
- 3:7
- En las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas.
- 3:8
- Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca.
- 3:9
- No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
- 3:10
- Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo crió;
- 3:11
- Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos.
- 3:12
- Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;
- 3:13
- Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
- 3:14
- Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección.
- 3:15
- Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.
- 3:16
- La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.
- 3:17
- Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por Él.
- 3:18
- Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor.
- 3:19
- Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas.
- 3:20
- Hijos, obedeced á vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor.
- 3:21
- Padres, no irritéis á vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo.
- 3:22
- Siervos, obedeced en todo á vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo á Dios:
- 3:23
- Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;
- 3:24
- Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.
- 3:25
- Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere; que no hay acepción de personas.
- 4:1
- AMOS, haced lo que es justo y derecho con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis amo en los cielos.
- 4:2
- Perseverad en oración, velando en ella con hacimiento de gracias:
- 4:3
- Orando también juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de la palabra, para hablar el misterio de Cristo, por el cual aun estoy preso,
- 4:4
- Para que lo manifieste como me conviene hablar.
- 4:5
- Andad en sabiduría para con los extraños, redimiendo el tiempo.
- 4:6
- Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.
- 4:7
- Todos mis negocios os hará saber Tichîco, hermano amado y fiel ministro y consiervo en el Señor:
- 4:8
- El cual os he enviado á esto mismo, para que entienda vuestros negocios, y consuele vuestros corazones;
- 4:9
- Con Onésimo, amado y fiel hermano, el cual es de vosotros. Todo lo que acá pasa, os harán saber.
- 4:10
- Aristarchô, mi compañero en la prisión, os saluda, y Marcos, el sobrino de Bernabé (acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere á vosotros, recibidle),
- 4:11
- Y Jesús, el que se llama Justo; los cuales son de la circuncisión: éstos solos son los que me ayudan en el reino de Dios, y me han sido consuelo.
- 4:12
- Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre solícito por vosotros en oraciones, para que estéis firmes, perfectos y cumplidos en todo lo que Dios quiere.
- 4:13
- Porque le doy testimonio, que tiene gran celo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que en Hierápolis.
- 4:14
- Os saluda Lucas, el médico amado, y Demas.
- 4:15
- Saludad á los hermanos que están en Laodicea, y á Nimfas, y á la iglesia que está en su casa.
- 4:16
- Y cuando esta carta fuere leída entre vosotros, haced que también sea leída en la iglesia de los Laodicenses; y la de Laodicea que la leáis también vosotros.
- 4:17
- Y decid á Archîpo: Mira que cumplas el ministerio que has recibido del Señor.
- 4:18
- La salutación de mi mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén. Escrita de Roma á los Colosenses; enviada con Tichîco y Onésimo.
Col 4:1 Amos, dad a vuestros esclavos lo que es justo y equitativo,
teniendo presente que también vosotros tenéis un Amo en el cielo.
Col 4:2 Sed perseverantes en la oración, velando en ella con acción de
gracias;
Col 4:3 orad al mismo tiempo también por nosotros para que Dios nos abra
una puerta a la Palabra, y podamos anunciar el Misterio de Cristo, por
cuya causa estoy yo encarcelado,
Col 4:4 para darlo a conocer anunciándolo como debo hacerlo.
Col 4:5 Portaos prudentemente con los de fuera, aprovechando bien el
tiempo presente.
Col 4:6 Que vuestra conversación sea siempre amena, sazonada con sal,
sabiendo responder a cada cual como conviene.
Col 4:7 En cuanto a mí, de todo os informará Tíquico, el hermano
querido, fiel ministro y consiervo en el Señor,
Col 4:8 a quien os envío expresamente para que sepáis de nosotros y
consuele vuestros corazones.
Col 4:9 Y con él a Onésimo, el hermano fiel y querido compatriota
vuestro. Ellos os informarán de todo cuanto aquí sucede.
Col 4:10 Os saludan Aristarco, mi compañero de cautiverio, y Marcos,
primo de Bernabé, acerca del cual recibisteis ya instrucciones. Si va a
vosotros, dadle buena acogida.
Col 4:11 Os saluda también Jesús, llamado Justo; son los únicos de la
circuncisión que colaboran conmigo por el Reino de Dios y que han sido
para mí un consuelo.
Col 4:12 Os saluda Epafras, vuestro compatriota, siervo de Cristo Jesús,
que se esfuerza siempre a favor vuestro en sus oraciones, para que os
mantengáis perfectos cumplidores de toda voluntad divina.
Col 4:13 Yo soy testigo de lo mucho que se afana por vosotros, por los
de Laodicea y por los de Hierápolis.
Col 4:14 Os saluda Lucas, el médico querido, y Demás.
Col 4:15 Saludad a los hermanos de Laodicea, a Ninfas y la Iglesia de su
casa.
Col 4:16 Una vez que hayáis leído esta carta entre vosotros, procurad
que sea también leída en la Iglesia de Laodicea. Y por vuestra parte
leed vosotros la que os venga de Laodicea.
Col 4:17 Decid a Arquipo: «Considera el ministerio que recibiste en el
Señor, para que lo cumplas».
Col 4:18 El saludo va de mi mano, Pablo. Acordaos de mis cadenas. La
gracia sea con vosotros.